Aquí está lo que necesitas
Tres pasos. Dos minutos. Cero complicación.
La mayoría de rutinas masculinas fallan por lo mismo: son demasiado largas y se abandonan a la semana. Esta son tres productos, texturas ligeras que se absorben rápido y nada que deje la cara brillante.
Limpiar por la mañana y por la noche. Hidratar después — también va bien tras el afeitado. Proteger solo por la mañana.
Si solo vas a hacer uno de los tres, haz el protector solar. Es el que más diferencia marca a los diez años.