Aquí está lo que necesitas
La piel que en julio era mixta y en enero tira. No has cambiado de piel: ha cambiado el aire. Y la rutina tiene que cambiar con ella.
En invierno baja la humedad del aire y sube la calefacción, y las dos cosas sacan agua de la piel. Si sigues con la rutina de verano, en enero estarás tirante.
Qué cambia: el gel limpiador pasa a ser un aceite o un limpiador en crema; el gel-crema pasa a ser una crema con ceramidas; y se añade nutrición donde en verano solo hacía falta agua.
Qué no cambia: el solar. La radiación UVA atraviesa las nubes y el cristal, y es la que envejece. En enero también.
Y un aviso sobre el hialurónico: en ambiente seco, aplicado sobre piel seca y sin sellar con crema encima, puede hacer justo lo contrario de lo que buscas. Piel húmeda y crema encima, siempre.