Aquí está lo que necesitas
Para el tono apagado y las marcas que no se van.
Si tu problema no es grasa ni sequedad sino que te ves la cara sin luz, con marcas de antiguos granitos o el tono desigual, esta es tu rutina.
La pieza clave es la niacinamida con propóleo: es de los pocos activos que se nota de forma visible, y suele tardar unas cuatro semanas. No es magia, es constancia.
Termina con el solar con efecto tono, que unifica al momento mientras el sérum hace su trabajo a largo plazo.
Un aviso honesto: si no usas protector solar a diario, ningún sérum de luminosidad te va a funcionar. El sol deshace en un día lo que el sérum construye en un mes.