Cómo construir una rutina coreana

Una rutina coreana no tiene que tener 10 pasos. Lo importante es el orden, la tolerancia de tu piel y que cada producto tenga una función.

La versión sencilla

Mañana: limpieza suave si la necesitas → tratamiento ligero → crema → protector solar.

Noche: limpieza → tratamiento → crema.

¿Y el tónico, la esencia o la ampolla?

Son pasos opcionales. Pueden aportar hidratación o activos concretos, pero no necesitas añadirlos si ya tienes una rutina que funciona.

Orden de más ligero a más denso

Como regla práctica, después de limpiar aplica primero las fórmulas más acuosas y termina con las más densas. El protector solar siempre cierra la rutina de mañana.

Introduce un producto cada vez

Si estrenas tres tratamientos a la vez y la piel reacciona, no sabrás cuál ha sido el problema. Introduce cambios de uno en uno y dale tiempo a tu piel.

No persigas todos los objetivos a la vez

Elige una prioridad: granitos, manchas, poros, sequedad, sensibilidad, rojeces o primeras arrugas. Una rutina corta y coherente suele ser más fácil de mantener que una llena de activos.

La rutina coreana según Mirea

Menos pasos obligatorios, más criterio. Queremos que entiendas qué hace cada producto y por qué está en tu rutina.

Consejo: si tienes dolor, inflamación persistente, lesiones o una reacción importante, deja de experimentar con cosméticos y consulta a un profesional sanitario.

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